Dawda ficha por el FC Alverca, de la Primeira Liga portuguesa. El Girona lo traspasa en definitivo por 150.000 euros y se guarda el 50% de una futura venta. El delantero, que llevaba vinculado a Montilivi desde cadete, firma hasta 2028 y estrena aventura fuera de España.
No es un destierro a cualquier sitio: el Alverca compite en la máxima categoría lusa, un peldaño por encima de la Segunda en la que el Girona acaba de aterrizar tras el descenso. Aun así, la salida no era el plan del jugador. Quería seguir de blanco-y-rojo, en su decimotercera temporada en el club, y el entorno trabajó alternativas —hubo sondeos en Inglaterra, Portugal y hasta el Tenerife de Cervera— porque en Montilivi no le pusieron una oferta encima de la mesa. Algunos minutos al inicio de liga, y puerta.
En Cádiz, la 2025-26, llegó desconocido: cedido por el Girona, pero del filial, de 3RFEF. En una temporada colectiva horrenda fue una decepción más. Garitano se encandiló al principio para las segundas partes; según pasaron las semanas, la ilusión se fue al traste. Ni rapidez, ni desequilibrio, ni bajarla y retenerla, ni imponerse por arriba como la mole que es. La lesión de García Pascual le dio la titularidad en Granada y dejó más dudas que certezas. En Copa, en Murcia, marcó su primer gol… contra un inferior y sin remontar la eliminatoria. El cambio a dos delanteros le puso de titular: gol al Racing y, en el mismo partido, un error a puerta vacía. Tocó el cielo ante el Castellón, con los dos goles de la victoria, y se desinfló enseguida: horroroso en Albacete, ocasiones marradas contra Granada y Almería, cada vez más pena cuando salía. Terminó la cesión con 36 partidos, 15 titularidades, cinco goles y 1.748 minutos. Y vuelta a casa.
Casa, al final, no lo quiso. Ahora, a los 23, se prueba en el Ribatejo. Primera portuguesa, minutos por delante y un Girona que, si revienta, aún cobra la mitad.
Desde Cadistas1910 le deseamos la mejor de las suertes en esta nueva etapa.
Foto: cadizcf.com