El proyecto de Garitano (que hoy entra en la historia como el entrenador con peor racha en Segunda en toda la historia) se cae a pedazos, algo que indica el enésimo cambio que implementó hoy ya no solo en la alineación sino en el sistema. Una defensa de tres, con dos carrileros en las botas de Iza y Antoñito, un centro del campo en forma de rombo...una cosa rarísima que no resultó tampoco. Gran sorpresa.
El Cádiz empezó el encuentro con buenas maneras y ganas, pero volvió a adolecer una vez más de una falta de recursos a la hora de atacar y romper líneas absolutamente alarmantes. Por todo criterio ofensivo, centros desde lejos, que casi siempre son cómodos de despejar para defensa o portero rivales. Pero de ver jugadas trenzadas y llegar con pelota controlada al área rival, nada de nada.
El otro gran síntoma de que este equipo está en claro riesgo de descenso fue la poca resistencia al más mínimo golpe. En el minuto 34, el colegiado señaló un penaltito de esos que según el CTA no se iban a pitar más (por un leve agarrón en el área, como hay centenas cada jornada) que aprovechó el rival armero para adelantarse en el marcado, y según admitió el propio Garitano, el equipo ya no se recuperó de aquello.
Disuelto como un azucarillo, pronto llegó el segundo gol, con el que el árbitro bien podría haber señalado el final del encuentro, porque los visitantes ya no se iban a levantar de esa. Jugada hasta la misma cocina (algo que no vemos a hacer a los nuestros desde no se sabe cuando) para que Martón remachara a gol sin portero ni defensas que se lo impidieran.
El técnico cadista intenta reaccionar dando entrada a Alex en lugar de Diakité, pero no se nota cambio ninguno. Algo más de solidez, más por pausa del contrincante, que por méritos amarillos. Pasan los minutos y sigue el Cádiz sin darle el más mínimo trabajo al portero rival, que no tiene que trabajar ningún tiro a puerta de sus rivales. Inaudito.
Como lo estaría viendo el mister, que a la hora de partido hace tres cambios de una tacada, viendo que se le escapa la vida sin remisión. Pero ni por esas. Los amarillos aprientan un poco más pero cuando llegan a zona de tres cuartos, la defensa vasca les parece una muralla infranqueable. Lo mismo que la semana pasada, y que la anterior y la otra...Así que siguen mandando balones a la olla como todo recurso ofensivo. Daba lástima por momentos.
Los eibarreses, casi sin querer, no tienen más remedio que hacer el tercero, del que ya habían avisado antes. En el 67, Guruzeta estrelló la pelota en el larguero. En el 69, Iker Recio evitó en línea de portería el gol de Marcos Moreno y un posterior disparó se topó con el acierto de Víctor Aznar. Total, que en el 83, ya por probabilidad, Adu Ares de nuevo pisando área, hace el tercero.
Ocampo maquilló el resultado con el primer y único disparo a puerta, que fue desde fuera del área por supuesto. Totalmente anecdótico, el gol no engaña a nadie sobre lo desnortado que están equipo y entrenador ahora mismo.
Ampliando cada semana una racha negativa que parece siempre imposible ya de batir, ha llegado la hora de poner soluciones, o el problema será mucho más grave. Ya no sabemos que más decir
Foto: cadizcf.com