No vamos a realizar hoy una crónica al uso. Solo faltaba. El partido ejecutado hoy por los jugadores y el entrenador (que habla de la realidad del equipo como si él no formara parte de la misma) no merece otra cosa.
El Cádiz fue ampliamente rebasado por una Real Sociedad B que le dio un baño de principio a fin. No merece comentario la polémica del VAR en el primer minuto. El once de Garitano no juega absolutamente a nada, no tiene plan, y carece de los esenciales recursos técnicos y tácticos para simplemente, superar la línea de defensa de los equipos rivales. Todo se basa en que los contrarios se equivoquen y aparezca una divinidad que nos regale un gol. Porque el Cádiz no sabe fabricarlos. Pero claro, pretender vivir así 42 jornadas, pues no cuela.
El filial txuriurdin dejó jugadas de triangulación, paredes, pases de tacón (útiles, no de cara a la galería), cambios de ritmo...que son cienca ficción para los futbolistas amarillos hoy día. A saber: Roger, sin portero, ejecuta una vaselina en dirección al único defensa que cubría la portería. Dawda Camara se queda solo tras pase de Suso y ejecuta un disparo que ni va a puerta ni sirve para asistir al compañero. Ocampo desespera ya hasta a su entrenador con su desidia absoluta y es sustituido en el descanso. Ontiveros sigue arrastrándose por el campo de forma indigna. Y el amigo De La Rosa, voluntarioso sí, pero que hoy volvió a mostrar lo que es, un futbolista sin calidad para el fútbol profesional, que no sabe ni chutar a puerta ni ceder a un compañero para que la empuje.
A duras penas se salvan las internadas de Antoñito, la brega de García Pascual y por supuesto, las paradas de Aznar, que casi nunca falla. Pero con esos argumentos, es imposible aspirar a nada.
Y ahora, el drama es que empezamos a mirar hacia el descenso y no se ve fin de la caída. Con un pírrico punto de los últimos 18 posibles (duele hasta escribirlo), las matemáticas van haciendo su trabajo y poniendo al club presidido por Vizcaíno como nuevo candidato a eludir el descenso. Son solo ya seis los puntos de colchón con respecto a la quema, pero lo peor, es que no se ven signos ningunos de recuperación.
Foto: cadizcf.com