Solo dos días después de cumplir 86 años, nos acostábamos ayer con la noticia del fallecimiento de Manolín Bueno. Toda la prensa recordará hoy su pasado madridista, pero todos sabemos que éste fue de los nuestros. Hasta el punto de vivir en nuestro estadio.
No vamos a repasar hoy toda su vida, que contamos ya detalladamente hace mucho tiempo en su biografía. Su padre ya fue portero del antiguo Mirandilla y posteriormente el encargado de las instalaciones del club. Como consecuencia de aquello, su hijo, Manolín, vivió y mamó desde pequeño cadismo, primero en Mirandilla, luego en el Ramón de Carranza.
Tras un solo año en el club amarillo, el Real Madrid ya olió el grandísimo jugador que había ahí, y lo fichó. Estaría nada menos 12 temporadas en el Madrid ye-ye, que ganaría todo en España y en Europa, aunque siempre, como ya es conocido, a la sombra del posiblemente mejor extremo izquierdo de la historia de nuestro país, Paco Gento. Verdadera mala suerte.
Le recordaremos siempre. Descansa en paz Manolín