El cadismo se ha desayunado hoy con la noticia de la rescisión unilateral del central Fali, que no había debutado todavía esta temporada, pero que tenía contrato todavía hasta 2028 tras su renovación la pasada campaña.
Jugador que llegó muy de tapado, sin hacer ruido, y que conoció todas las etapas y estados posibles, tanto en el césped como en su relación con la afición. Central de poca técnica, lo suplía con una energía y una fuerza con las que enamoró a la grada. Llegó a ser pieza fundamental para primero, ascender a la máxima categoría, y luego defenderla durante cuatro años. Pero sus últimos años se fueron emborronando y enfangando, y no supo gestionarlo adecuadamente.
Su relación con la grada se deterioró proporcionalmente a como lo hizo su rendimiento deportivo, avivado por unas declaraciones y unos gestos que no ayudaron en absoluto, y que han hecho que salga completamente por la puerta de atrás y sin que nadie le eche de menos, cuando había tenido al cadismo en el bolsillo.
Repasamos su extensa trayectoria como cadista tras disputar 180 partidos oficiales.