Se llevó el Cádiz los tres puntos, y por fin ganó a alguien de la parte alta de la tabla. Pero lo cierto es que lo hizo jugando exactamente igual a que cuando perdió contra otros como Burgos, Racing o Cultural. Garitano puede ser muchas cosas, pero no engaña a nadie: su premisa es clara, no encajar goles, sea como sea (incluso con alguna intervención rara de VAR que ahora comentamos) y esperar que los delanteros de arriba pesquen en una de las poquitas ocasiones que van a tener. Hoy se cumplió este guión a la perfección. Bien está para romper la dramática sequía de los amarillos en casa.
El planteamiento del técnico vasco, el mismo que en las últimas jornadas, en las que claramente apuesta por un 4-4-2 en el que ahora Roger y Dawda, otrora suplentes de García Pascual, le han robado la titularidad a este último. Los locales, obligados por su condición, intentaron presionar al principio, pero las intenciones les duraron solo unos minutos. Tras un primer aviso en una internada de Pereira, fue el Castellón el que puso el primer uy en las gradas. Y vaya uy. El otro Camara, el visitante, puso un balón en el poste al que no habría podido llegar nunca Aznar. Susto morrocutado para abrir boca.
A partir de aquí, el partido que hemos visto tantas veces esta temporada. El Cádiz no hacía daño en ninguna de sus acciones, incapaces tanto Ocampo como De La Rosa de desbordar por sus respectivas bandas. Todo muy previsible, mientras que el rival se hacía con la pelota y acababa teniendo ocasiones más por probabilidad que otra cosa.
Dicho lo cual, los del excadista Pablo Hernández (ausente hoy por enfermedad) tampoco apretaron mucho al arquero cadista. De hecho, fue Dawda el que tuvo la ocasión más clara antes del descanso, avisando de lo que habría de pasar después. Balón despejado arriba casi sin querer, y tras regatear a su oponente, el delantero de origen africano intentaba sortear al meta rival con una vaselina que se quedó muy a medio camino, cuando tenía mejores opciones.
Tras la reanudación, ahora sí los castellonenses se pusieron el mono de trabajo y encerraron por completo a su rival. Con una posesión que debió superar el 80%, metiendo en su campo al cuadro amarillo y con internadas por todas partes (con corners incluidos), se veía venir que el gol contrario no tardaría mucho en llegar. Y así ocurrió en el minuto 55. El árbitro anulaba el tanto de los orellut por un contacto mínimo en el brazo de Camara antes de que el balón le cayera a Lucas Alcazar (que remachó solo a gol). Este fútbol de ahora es imposible de entender ya. Pero si hoy nos tocó la cara, pues tampoco la íbamos a desaprovechar.
El embotellamiento al que los valencianos sometieron a los nuestros no cesó, y los cadistas, pese a jugar en casa e ir solo empatando, no podían más que achicar agua y sacar balones como podían. Solo una genialidad o un golpe de fortuna podían dar un gol a los nuestros. Y fue lo primero. García Pascual, que había entrado hacía no mucho, cogió un balón en su campo y como el tanque que es, empezó a avanzar sin mirar atrás, para ir dejando contrarios a su paso, y en el último instante, tocar con calidad a Dawda que venía acompañando y que fusiló a placer y ajustando al máximo al palo. Ver para creer.
Los blanquinegros no debían dar crédito. Habían puesto todo el esfuerzo y el dominio, y en una jugada aislada, se veían por detrás en el marcador. Situación perfecta para los gaditanos, que ahí sí, casi que disfrutan. Con el marcador en contra los foráneos se tienen que volcar todavía más y empiezan a verse espacio atrás. Gloria bendita para el Cádiz de Garitano que vuelve a repetir jugada en el minuto 82, con idénticos protagonistas. García Pascual sirve en profundidad con un pase medido y exquisito a Dawda, que ahora por el lado contrario, avanza y vuelve a pegar al palo largo, otra vez ajustando con escuadra y cartabón. Locura en las gradas del Mirandilla, que ahora sí, ve la victoria ya en el zurrón.
Olvidados ya del área rival, en los minutos finales tocó que Víctor Aznar, como no, pusiera su granito de arena salvando dos disparos de los orellut. Estaba el día de cara hoy. Magnífico colofón para cerrar el año e irnos al parón en puestos de playoff. El juego del equipo sigue dejando muchas lagunas, pero mejor arreglarlas con este viento a favor. Que dure.
Foto: cadizcf.com