30 de noviembre de 2025
Ficha en la web:
Recupera el Cádiz por fin la victoria. Ya tocaba. Tras una primera parte prácticamente inerte, la segunda fue una locura de constantes eventos, pero en ese caos el Cádiz se organizó mejor, y se pudo llevar los tres puntos de El Arcángel que les mantiene con vida en la lucha por acceder a la zona de playoff. Si bien, si las noticias se confirma, no tenemos claro si habrá merecido la pena. Ahora lo contamos todo.
Como decimos, la primera parte podemos declararla desierta. Apenas pasó nada, y el equipo visitante (hoy de un azul incalificable) tardó 40 minutos en, tímidamente, asomarse a la puerta rival. Apenas se llevaban dos minutos cuando Aznar tuvo que empezar su recital de paradas habitual, salvando un duro chut que venía botando para despejarlo a córner. Pero pasado el susto inicial, el cuadro cadista se pudo despabilar y zafarse del dominio lógico del contrario local. Empezamos a ver que subía la línea de presión, e incluso se producían los primeros acercamientos al área rival, aunque con nada de peligro.
El Córdoba centraba su peligro en plantarse en la frontal del área y probar desde ahí, puesto que la línea defensiva cadista se apañaba bien para no ceder más metros. En el minuto 31 el más peligroso de estos intentos lo protagoniza Pedro Ortiz, que se encontró de nuevo con la oposición del arquero. La única ocasión cadista llegó a falta de cinco minutos en una internada de Iza que puso un centro muy peligroso, pero De La Rosa no lo pudo conectar por poco. Pero hasta ahí. Era el mismo partido que venimos viendo muchas semanas.
No sabemos que tomaron los futbolistas en el descanso, pero a la vuelta del mismo vimos otro partido completamente distinto. Fueron solo 17 segundos los que tardaron los cadistas en hacer más que en los 45 minutos anteriores. Dawda caza un balón en la esquina del corner, cede a Climent que mete un centro delicioso al área, y De La Rosa (tras una prologanción de Ortuño), con un cabezazo de potencia media pero colocación perfecta, hace el 0-1.
Si bonito fue ese gol, la locura se desató en el sector amarillo de la grada cuando Diakité se vistió de Zidane, y con esa zancada prodigiosa que tiene, se planta en la frontal para, con la zurda, manda un mísil a la escuadra. Madre mía que golazo.
Pero claro, este Cádiz no es el de otras épocas, y falta solidez. Cuando el rival estaba en la lona y solo faltaba quitarle el aire, el Cádiz se relaja, y deja que los locales acorten distancia. De estar totalmente deprimido, a crecerse pensando en la remontada. Y ahora toca ponerse el mono de trabajo porque se sabe ya de sobra que vienen curvas. Y solo llevamos diez minutos del segundo acto.
En plena tormenta de ataques califales, las noticias se siguen produciendo. Y en este caso, la peor de todas. Kovacevic, en un mal movimiento suyo, cae al suelo fulminado. Se agarra la rodilla, no se mueve, y pide el cambio. Las sensaciones son horrorosas. Cuando vemos al bravo central serbio salir en camilla inmovilizado, no queda espacio para ningún optimismo. Una baja que aún tenemos que saber para cuanto será, pero que hace que el precio de esta victoria sea absolutamente inasumible. La participación del zagureo es fundamental en este equipo.
El cuadro de Garitano, que se mueve bien en estos escenarios, aguanta con entereza las embestidas, y apenas se producen disparos. El más claro, el excadista Sergi Guardiola en el minuto 65, pero una vez más Aznar sale al paso para tocar con la yema de los dedos. Seguimos.
Por su parte, el técnico cadista da salida a García Pascual y Tabatadze (sorprendentemente suplentes ese día) para intentar cazar al contrario con el carrito del helado, y cerca estuvieron de conseguirlo.
Al final, y tras el susto del gol anulado a Obolskii, el Cádiz obtuvo el premio a sus esfuerzos y para la tremenda sangría de falta de triunfos. Ahora, a rezar todo lo que se pueda por Kovacevic.